
Publicamos contenido sobre salud. Eso nos obliga a explicar cómo se hace: quién decide de qué escribimos, en qué se apoya lo que afirmamos, quién lo firma y qué hacemos cuando nos equivocamos. Esta página describe el proceso real, no una declaración de intenciones.
Escribimos sobre lo que nuestros pacientes preguntan de verdad y sobre lo que nuestro equipo clínico practica. Las señales que abren un tema —lo que la gente busca, un fármaco nuevo, un hueco en nuestras propias guías— proponen; la decisión final de publicar es de un editor humano.
Un tema puede resolverse mejorando una guía que ya existe en lugar de escribiendo otra nueva. Preferimos una página buena que tres mediocres compitiendo entre sí.
Ninguna guía se redacta sin una fuente clínica detrás. La fuente principal es el criterio de los especialistas de Clínicas Evolution: sus protocolos, sus guías internas y su experiencia con pacientes reales. Cuando no tenemos criterio propio sobre algo, lo decimos y nos apoyamos en la mejor evidencia publicada hasta que lo tengamos.
Si no hay fuente, no hay artículo. Da igual cuánta gente lo busque: un tema sin respaldo clínico se queda en la cola, no se publica.
Toda guía con contenido clínico la revisa y la firma un profesional sanitario colegiado, y solo dentro de su competencia: un nutricionista no firma pautas de dosificación de un fármaco. Cuando una guía hace afirmaciones farmacológicas, la firma el Director Médico.
La firma no es un sello decorativo. Queda registrada con la fecha y la versión exacta del texto aprobado: si la guía cambia después de firmarse, vuelve a revisión. Y solo nombramos a personas reales de nuestro equipo, con ficha pública.
Puedes consultar quién es cada profesional en nuestro equipo médico.
No prometemos resultados ni plazos. No hacemos publicidad de medicamentos de prescripción: en España está prohibida dirigirla al público, y cuando explicamos un fármaco es para informar, nunca para venderlo.
Tampoco presentamos como disponible un medicamento que no lo está. Los fármacos en investigación se identifican como tales, con su estado regulatorio explícito.
Usamos herramientas de IA para documentar, estructurar y redactar borradores. No las usamos para decidir qué es cierto en medicina.
Ningún texto generado con asistencia de IA se publica sin pasar por el criterio clínico de la fuente y por la revisión y firma de un profesional sanitario. La responsabilidad de lo publicado es siempre de una persona.
La medicina cambia y la evidencia caduca. Cada guía indica cuándo fue revisada por última vez. Revisamos el contenido cuando cambia la evidencia, cuando cambia la ficha técnica de un fármaco o cuando cambia el criterio de nuestro equipo clínico.
Una fecha de revisión antigua es información útil para ti, así que la mostramos aunque no nos favorezca.
Nos equivocamos y lo corregimos. Si encuentras un error —un dato incorrecto, una fuente mal interpretada, una firma que no cuadra— escríbenos y lo revisamos. Las correcciones de contenido clínico vuelven a pasar por revisión médica antes de republicarse.
Para señalar un error o preguntar por una fuente:
AION MEDTECH, S.L.
Carretera de Mendavia 11, Pabellón 16
26009 Logroño (La Rioja), España
[email protected]